Última actualización 10/01/2009@04:33:16 GMT+1
El secretario general del Partido Socialista de Madrid, Tomás Gómez, arremetió contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a la luz de los últimos datos del paro que apuntan a un incremento del 50,70 por ciento con respecto a 2007, y subrayó que Madrid es la única región española "que no ha adoptado medidas para el relanzamiento económico", algo motivado por la "soberbia" y la "incapacidad" del Ejecutivo autonómico.
Gómez negó rotundamente que la culpa de la crisis la tenga el presidente del Gobierno, tal y como ha afirmado la jefa del Ejecutivo. "Esto es consecuencia de una crisis que no tiene precedentes en la historia de la Humanidad, una crisis que es global y que tiene su origen en las políticas neoconservadoras que tanto defiende Esperanza Aguirre y que tanto defendía José María Aznar", dijo en primer lugar Tomás Gómez durante una entrevista en la cadena Ser, recogida por Europa Press.
"Ese modelo ha quebrado y la consecuencia es una crisis financiera y una crisis económica que en España se traduce con cifras insoportables de paro", manifestó. No obstante, "es verdad que más de tres millones de desempleados, que es la última cifra que se ha arrojado esta mañana, es inadmisible", reconoció Gómez, por lo que se requiere que "todas las administraciones, que todos los gobiernos, que todos nos pongamos a trabajar en el mismo sentido para resolver el primer problema que tienen todos los ciudadanos, que es recuperar el empleo o no perder el que tienen en este momento".
En ese sentido, dijo, "la Comunidad de Madrid está funcionando peor que otras comunidades y áreas territoriales". "En Madrid el incremento del desempleo en el último año es sensiblemente superior a la media del conjunto del país. Además, Madrid es la única comunidad autónoma que no ha adoptado medidas para el relanzamiento económico", criticó Gómez.
El líder socialista remarcó que los ciudadanos deben saber que las políticas activas de empleo son responsabilidad y, por tanto, competencia de las comunidades autónomas, y "Madrid no está haciendo políticas activas de empleo, no está haciendo inversión en obra pública".
"Al igual que el Gobierno de España incrementa para el año que viene la inversión en obra pública hasta alcanzar una cifra de 22.000 millones de euros, que es una forma de relanzar la economía, de dar trabajo a las constructoras y a todos los oficios relacionados con la construcción; la Comunidad de Madrid disminuye en este ejercicio de 2008 que ha terminado un 15 por ciento la inversión en obra pública y para 2009 se produce otra disminución del 9 por ciento. Madrid necesita un cambio en el modelo productivo", destacó el secretario general del PSM.
"Madrid tiene más paro que el resto de España porque tiene un exceso en el sector de la construcción, en el sector inmobiliario. Pues bien, el cambio de modelo significa, por ejemplo, apostar por el I+D+i", remachó.
Por otra parte, coincidió con el secretario de UGT, José Ricardo Martínez, en que la falta de diálogo social también contribuye a esta situación. "Efectivamente Madrid es la única comunidad autónoma de todo el país donde no se ha producido diálogo social, es decir, no se han juntado Gobierno con sindicatos, con emprendedores y con representantes de la patronal para adoptar medidas", destacó.
"Ha ocurrido, por supuesto a nivel nacional, pero también en todas las comunidades autónomas independientemente de quién las está gobernando en cada territorio, pero en Madrid no", lamentó. Y es que, a su juicio, en Madrid hay "un Gobierno soberbio, que desde luego ha sido incapaz del diálogo social, de medidas de consenso e incapaz también de recibir la mano que hemos tendido desde la oposición a la hora de pactar los presupuestos".
Según Gómez, los presupuestos tienen una "potencia económica", pues "son el mejor instrumento que tiene el Gobierno para relanzar la economía madrileña", pero en el caso de Madrid son unos presupuestos que han salido sin el acuerdo con los socialistas y "no van a cumplir con las expectativas y los objetivos que desean, no los socialistas, sino todos los madrileños y es que en Madrid la actividad económica crezca, que el paro disminuya y que haya menos precariedad laboral".
AGUIRRE VE "LAMENTABLES" LAS CIFRAS
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, consideró por su parte "lamentables desde todos los puntos de vista" las cifras del paro y que sitúan en 3 millones el número de desempleados en España, unos datos que, a su juicio, deben hacer al Gobierno central "recapacitar sobre la necesidad de tomar iniciativas y hacer las reformas estructurales que la economía española requiere".
En rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Aguirre aseveró que el Ejecutivo central "no puede engañar" a los españoles diciéndoles que la situación actual se debe a que el país está haciendo frente a una crisis económica internacional.
"En el mundo entero hay una crisis financiera, eso es verdad, pero la crisis económica que padecemos en España ha traído aparejado que haya 990.000 españoles que se han ido al paro en el año 2008, mientras que en el resto de la Unión Europea se ha creado mucho empleo", explicó.
La jefa del Ejecutivo madrileño manifestó que mientras que en España se han perdido un millón de puestos de trabajo, en el resto de países de la Unión Europea se han creado más de 800.000 empleos, por lo que, dijo, "el saldo es negativo en la UE por culpa de España". En este sentido, comentó que al ver los índices de venta de automóviles se sorprendió tras comprobar que la adquisición de coches ha caído en España casi un 40 por ciento cuando en Bélgica ha bajado un 1 por ciento.
"El resto de los países de la UE está creando empleo y tiene una crisis financiera porque es internacional, pero la crisis económica, de competitividad, de la economía española unida a la crisis de la construcción y a la inmobiliaria, esa no la tiene ningún otro país, salvo nosotros, y por eso estamos como estamos, muchísimo peor que todos los países occidentales", sentenció.
Por este motivo, Aguirre consideró que hay que tomar medidas, pero no del tipo de "subir la luz una vez más", al tiempo que vio necesario que se hagan las reformas estructurales necesarias en el mercado laboral, en el energético y "en otras tantas cuestiones fundamentales" para la competitividad de España.