MADRID
Última actualización 21/02/2010@07:53:41 GMT+1
Vecinos del número 16 de la calle Casalarreina, en el distrito de Vicálvaro, pedirán este lunes a la EMVS ayudas para poder hacer frente a los 600.000 euros que tienen que pagar por las obras de reparación que necesita el edificio, en riesgo de desplome.
Así lo contó uno de los vecinos, Juan José Antón, a Europa Press. Y es que la situación es desesperada para la comunidad de vecinos: cada una de las 20 familias residentes tiene que hacer frente a una derrama de 30.000 euros, algo especialmente crítico para las economías de aquellos vecinos que actualmente están en paro.
A primeros de diciembre, los vecinos de este número de la calle Casalarreina, levantado en los años 60, fueron desalojados de sus viviendas por peligro de derrumbe. Todo se desencadenó después de que los propios vecinos llamaran a Emergencias para informar de que en sus casas las grietas que ya habían detectado en verano habían aumentado.
Hasta el bloque se personaron los bomberos del Ayuntamiento de Madrid, quienes inspeccionaron las viviendas y observaron la existencia de pilares "seriamente dañados". Se siguen investigando las causas de las grietas ya que en ninguna de las casas del bloque afectado se estaban realizando obras ni tampoco en las proximidades del edificio.
A día de hoy, los residentes en Casalarreina, 16, siguen sin poder volver a sus viviendas. Ése es el caso de Juan José, vecino del bajo. Sabe que las obras urgentes de cimentación --uno de los pilares del edificio estaba "reventado"-- tienen que acometerse ante el riesgo de derrumbe pero también tiene claro lo caras que resultan.
FUERA DE CASA DURANTE UN AÑO
A esta derrama se le sumará el hecho de que tendrán que estar fuera de casa "durante un año", con los gastos que esto supone. Es cierto, como confirmó el propio Antón, que algunos vecinos, como es su caso, podrán acogerse a una vivienda en alquiler de la EMVS, siempre que cumplan con los requisitos exigidos por la empresa, que pasan por no tener otra vivienda en propiedad y no superar en 7,5 veces el IPREM.
La historia de este bloque es el de una crónica de sucesos anunciada. Los vecinos denunciaron ante el Ayuntamiento la aparición de grietas en el mes de julio, en octubre los técnicos municipales fueron a inspeccionar el bloque y en diciembre el edificio "reventó", en palabras de los residentes.
Los vecinos del inmueble tienen una reunión el próximo lunes con la EMVS para tratar de conseguir ayudas económicas para financiar las obras, necesarias teniendo en cuenta el riesgo de desplome al haber sido construido sobre una zona de minas de sepiolita.
Por su parte, el portavoz socialista de Urbanismo en el Ayuntamiento de Madrid, Daniel Viondi, señaló a Europa Press que en este caso el Consistorio "no puede convertirse en un mero convidado de piedra ante la situación de estas personas". El representante del PSOE insistió en que el Gobierno municipal debe centrar todos sus esfuerzos en "colaborar" con las familias "para que puedan salir de este gran problema".