Podrían planear un atentado antes de Semana Santa
Última actualización 18/03/2010@09:20:03 GMT+1
Las autoridades francesas elevan a seis el número de coches robados en el taller de vehículos de segunda mano y que podrían ser hasta diez los presuntos miembros de ETA implicados en el incidente que acabó con la muerte de un gendarme francés en la localidad al sureste de París de Dammarie-les-Lys, según fuentes de la investigación.
"Pensamos en un 'comando' de al menos seis personas, puede que diez, entre ellas una mujer, porque había seis vehículos robados", aseguraron estas fuentes. Tras el incidente, que tuvo lugar pasadas las 19.00 horas del martes fue detenido Joseba Férnández Adurz, huido por actos de kale borroka.
Según estas fuentes, los presuntos etarras acababan de salir de un concesionario de vehículos donde habían robado, amenazando con un arma, media docena de vehículos, dejando al gerente y los empleados en estado de shock. El conductor de uno de los vehículos robados pasaba por un cruce a alta velocidad, en un pueblo cercano, cuando una patrulla de la comisaría local intentó proceder a un control. Sin embargo, otros vehículos llegaron por detrás y sus ocupantes abrieron fuego contra los policías.
La muerte de Jean-Serge Nérin, padre de cuatro hijos y de 52 años se trata del primer asesinato de ETA a un mimebros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad galas. Aunque llevaba un chaleco antibalas, el proyectil mortal le pasó bajo la axila y le llegó al tórax.
El ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, se desplazó al lugar del incidente por la noche e instó a los policías a "cumplir su misión en el servicio de la seguridad de sus conciudadanos pero pensando en su vida, en su propia seguridad y en la de su familia".
Los otros miembros del comando están siendo buscados aún el miércoles por la policía francesa. Los investigadores han incautado del arma del presunto autor de los disparos, un revolver de cañón corto.
COCHES DE ALTA GAMA PARA PASAR DESAPERCIBIDOS
Los etarras implicados en la muerte del policía galo tenían el objetivo de robar varios coches de alta gama en el marco de la nueva estrategia de ETA de operar con este tipo de vehículo en lugar de los tradicionales utilitarios o furgonetas. La intención sería pasar desapercibidos en sus desplazamientos y operaciones, informaron fuentes de la lucha antiterrorista.
Otras fuentes coincidieron con estas hipótesis al tiempo que destacaron lo ambicioso de la operación desplegada ayer, así como su grado de elaboración pese al accidentado desenlace final. Enmarcan esta acción en el deseo de la banda de llevar a cabo una acción terrorista antes de Semana Santa y la celebración del Aberri Eguna del próximo 4 de abril.
Según dijeron, no es habitual que la banda despliegue a un número tan elevado de sus miembros para perpetrar el robo de un coche si no es con un objetivo específico.
Otras de las razones que explicarían esta acción en las proximidades de París es el acoso al que la banda está sometido en el sur de Francia y que les obliga a desplazarse a otros territorio como el norte de Francia en el que la banda no había actuado habitualmente. Incluso el hecho de que participasen un número más elevado de lo habitual se debe a un deseo de los terroristas para.
Estas fuentes indicaron que, de no haber acabado con la muerte del policía galo, el robo de los coches de ayer habría fácilmente atribuido a un grupo de delincuentes organizados, algo distinto a lo que habría que si en el sur de Francia dos personas proceden a robar un utilitario o un furgoneta, lo que llevaría la marca de ETA.
No sería la primera vez que los etarras son sorprendidos al volante de este tipo de vehículos. Ya el pasado mes de abril de 2009, tras la detención del entonces jefe militar de ETA, Jurdan Martitegi junto a otros miembros de ETA en Francia se les incauto un Audi de color rojo.
Precisamente, el verano de 2008 las autoridades francesas también buscaron un coche de ese mismo modelo que pudo haber sido utilizado por los presuntos etarras que visitaban con frecuencia la casa alquilada por Olga Comes, detenida el 25 de julio de ese año en Arceau, en el este de Francia, junto a Asier Eceiza.