Última actualización 21/03/2010@15:29:06 GMT+1
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé una primavera con precipitaciones y temperaturas propias de esta estación, sin temporales extraordinarios después del tercer invierno más lluvioso desde 1947, informaron el jueves responsables del área de Predicción de la Agencia.
Después de que el año 2009 constituyera el tercer año más cálido desde 1961, el invierno ha dejado unas temperaturas medias algo por debajo de lo normal y se ha caracterizado por ser extremadamente húmedo en buena parte del territorio nacional, con unas precipitaciones de 400 litros por metro cuadrado, que suponen casi el doble del valor medio para esta estación.
"El elevado número de situaciones meteorológicas adversas que han tenido lugar durante este invierno se debe a la presencia permanente de una corriente en chorro que ha originado la formación de un amplio número de borrascas. Si bien es habitual que esta corriente se sitúe en nuestras latitudes, no suele contar con una presencia tan continuada", dijo Ángel Rivera, portavoz de la AEMET.
Febrero ha sido el mes más frío, mientras que diciembre ha registrado la mayor cantidad de precipitaciones, aunque los tres meses se han caracterizado por ser más lluviosos de lo normal, según el balance del invierno presentado por la Agencia estatal.
Esta situación se ha dado sobre todo en la vertiente atlántica, especialmente en algunas zonas de Andalucía en las que se han producido graves inundaciones durante todo el trimestre y también en Castilla-La Mancha.
De hecho, el invierno de 2009/10 ha sido el tercero más lluvioso desde 1947, después del 78-79 y 1995-96, agregó la agencia.
Las precipitaciones en forma de nieve han sido también protagonistas durante este invierno, que ha dado lugar a nevadas importantes en regiones muy poco habituales como Cataluña y Madrid capital, donde la nieve cayó hasta en cuatro ocasiones.
La primavera comenzará con precipitaciones en el noroeste peninsular, que alcanzarán débilmente otras regiones antes de que el tiempo se estabilice. A pesar de ello, la Agencia prevé que las lluvias dejen de ser intensas y las temperaturas se suavicen durante los meses de abril, mayo y junio.
"Aunque la fiabilidad de esta predicción no es tan elevada como nos gustaría debido a las latitudes en las que nos encontramos, esperamos que durante los próximos meses disminuyan las precipitaciones en todo el territorio peninsular durante una primavera de temperaturas normales", explicó Fermín Elizaga, jefe de Predicción.