Última actualización 08/04/2010@07:11:37 GMT+1
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha dicho que "nadie espere que en tres meses de recuperación económica" se pueda recuperar los más de 1,6 millones de puestos de trabajo destruidos durante tres años de crisis.
En el turno de preguntas durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, el ministro se ha referido al incremento paulatino del número de parados y ha comentado: "estamos en un ajuste final de la economía que todavía tendrá repercusiones negativas sobre el desempleo".
Tras comentar que no va a ser "tan ingenuo" como para dar un dato sobre el día y la hora en que acabará el paro, ha dicho que "probablemente el ajuste final se producirá a final de este año", será el momento -ha explicado- en que se empezará a constatar una "recuperación probablemente lenta" y "tal vez en esa recuperación será cuando el paro empiece a cambiar de signo".
Corbacho ha recordado que "esta crisis no es endógena de uno o dos países", ya que "tiene las mismas características prácticamente en todos, con unas consecuencias muy parecidas, aunque con resultados diferentes" y ha puesto como ejemplo a Alemania donde "no hay paro pero hay un millón y medio de personas trabajando el cincuenta por ciento de la jornada laboral".
Tras añadir que "todos los analistas parecen coincidir en que el peor tiempo de la crisis ha pasado", Corbacho ha señalado que uno no puede dejarse llevar sólo por la realidad que viven muchas personas que han perdido el empleo, ya que al final ello "te acabaría colapsando y siendo un pésimo gobernante".
Por último, Corbacho ha precisado que "uno no puede vivir al margen" de la preocupación por las personas que han perdido su empleo, pero ha insistido en que "un gobernante tiene que tener la frialdad para la toma de decisiones, que no la indiferencia respecto de las situaciones".