Termina el análisis
La Comunidad esconderá ahora una 'capsula del siglo XXI'
Última actualización 05/02/2010@12:23:51 GMT+1
El proceso de extracción e identificación de las piezas guardadas en la cápsula del tiempo de Cervantes, encontrada bajo la base original de la estatua del escritor en la Plaza de las Cortes de Madrid, ha finalizado concluyendo que dicho contenido es un "claro mensaje de defensa del liberalismo frente al absolutismo", según informó la Comunidad de Madrid.
Los arqueólogos extrajeron a finales de diciembre esta caja de plomo herméticamente sellada del subsuelo de la plaza madrileña y tras un primer análisis parcial, la Dirección General de Patrimonio Histórico optó por depositarla en el Museo Arqueológico Regional (MAR) de la Comunidad de Madrid a la espera de que se dieran las condiciones idóneas para poder sacar todo el contenido.
La caja supone un reflejo del momento histórico que en 1834 vivía Madrid y un alegato en defensa del liberalismo como ruptura del antiguo régimen. Por ejemplo, un ejemplar de la Gaceta de Madrid recoge las disposiciones testamentarias del Rey Fernando VII, la sucesión de Isabel II y la designación de Cristina como regente, así como la legislación que excluía a Carlos María Isidro de la sucesión al trono confinándolo al exilio.
FONDO DEL COFRE
Además, los conservadores del Museo Arqueológico Regional han encontrado, en el fondo del cofre, un ejemplar del discurso pronunciado por María Cristina el 24 de julio de 1834 en la apertura solemne de las Cortes Generales previas a su proclamación como regente.
A esto se une un ejemplar del Estatuto Real para las Cortes del Reino de 1834 y un libro titulado Vida del General Mina. El pasado diciembre, al descubrirse la caja, no pudo abrirse el volumen, por lo que las primeras interpretaciones apuntaron hacia el guerrillero Francisco Javier Martín Mina Larrea como protagonista de la obra. Sin embargo, una vez abierto y analizado esta semana, se ha podido constatar que la biografía se refiere a Francisco Espoz y Mina, el más importante general del momento que personificaba la defensa militar del liberalismo frente a los carlistas.
Esta semana, los técnicos del Museo Arqueológico Regional también han podido abrir ocho paquetitos de papel que había en la caja y que contenían medallas y monedas. Las medallas arrojan una interesante secuencia de momentos clave para el liberalismo: en una de las piezas, fechada en 1814 y que parece ser una aleación en base de cobre, se distingue el oso y el madroño y leyendas que aluden a la vuelta de las Cortes desde Cádiz a Madrid; otra se refiere al trienio liberal y está fechada en 1820; otro juego de cuatro medallas (una de oro y tres de plata) celebran la proclamación de Isabel II como reina en 1833; y a ella se suma una medalla editada en París dedicada a Cervantes.
MONEDAS Y RETRATOS DE ISABEL II
Respecto a las monedas, se han identificado dos piezas de la primera emisión de Isabel II en 1834 acuñadas en la Real Casa de la Moneda de Madrid.
Por otro lado, varias láminas del año 1831 contienen los retratos de Isabel II de niña, María Cristina regente, ambas juntas, Joaquín María Ferrer (procurador del Reino) y Manuel Fernández Varela (comisario general de La Cruzada que se encargó de gestionar el dinero necesario para levantar el monumento a Cervantes a partir de los ingresos procedentes de las bulas).
A estos objetos se suman una copia del Diario de Avisos de Madrid del 11 de diciembre de 1834, que envolvía un libro calendario manual y guías de forasteros para el año 1834 (Imprenta Real); Papel timbrado de 1834, y, envuelto en papel de trapo, un manuscrito con la tinta en mal estado, por lo que su contenido aún no ha podido descifrarse.
DOS EDICIONES DE 'EL QUIJOTE'
El homenaje a Cervantes de los madrileños del siglo XIX se materializó en la inclusión en la cápsula de dos ediciones de su obra cumbre. Además de la conocida edición de cinco tomos de El Quijote de 1819, esta semana se ha identificado en el cofre una segunda edición de la obra de 1832 en dos tomos impresos en París y en los que Joaquín María Ferrer, procurador del Reino, escribió de su puño y letra que estos ejemplares debían colocarse en el monumento de Cervantes que se estaba preparando para la Plaza de Catalina de Siena (posteriormente conocida como Plaza de los Procuradores y hoy como Plaza de las Cortes).
PRÓXIMA EXPOSICIÓN
Prácticamente todo se encuentra en buen estado de conservación, por lo que la Comunidad de Madrid, una vez restaurado el contenido, organizará una exposición en la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia de la Comunidad, para que todos los madrileños puedan conocer este tesoro de hace 176 años.
CÁPSULA DEL TIEMPO DEL SIGLO XXI
Paralelamente, la Dirección General de Patrimonio Histórico prepara una nueva cápsula del tiempo con objetos del siglo XXI que será depositada bajo la estatua de Cervantes en la Plaza de las Cortes y cuyo contenido será decidido escuchando la opinión de los madrileños. En los próximos días, el Gobierno regional anunciará de qué manera se puede participar en el proceso.
La escultura, que fue la primera dedicada a un personaje civil que se instaló en Madrid, se encargó al prestigioso escultor neoclásico Antonio Solá. La escultura representa a Cervantes vestido al gusto de la época, portando en la mano derecha un rollo de papel (escritor) y en la izquierda una espada (militar). En el proyecto participaron los más insignes artistas del momento, poniendo de relieve la importancia histórica del acontecimiento.
Pasados unos años desde su inauguración, la estatua se desplazó unos metros respecto de su ubicación inicial y, por lo tanto, también de la base original, basamento que siguió conteniendo el arca fundacional encontrada ahora durante las obras supervisadas por la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.